Respuesta ante la revelación del abuso

Para los niños es muy difícil hablarle a alguien sobre el abuso sexual, por eso no suelen revelarlo directamente. Es más frecuente que los niños que sufrieron abuso tomen un camino más indirecto. Estas son algunas de las maneras en las que usted podría enterarse del abuso a través de un niño.

Revelación indirecta o accidental

Algunas veces los niños revelan el abuso sexual de maneras indirectas. Podrían dar pistas verbales indirectas: “La noche pasada mi hermano no me dejó dormir”. “El Sr. Jones tiene una ropa interior rara”. “Mi niñera sigue molestándome”. “Ya no me cae bien el abuelo”.

Los niños podrían hablar de esta manera sobre el abuso porque no tienen más vocabulario específico, porque se sienten demasiado avergonzados para hablar directamente o porque han prometido no decírselo a nadie. Ninguno de estos comentarios significa necesariamente que un niño o niña está sufriendo abuso sexual, pero son sin duda señales de que hay que tratar de obtener más información.

Con suavidad, anime a su niño o niña a que le diga más sobre el comentario, dentro de los límites de su vocabulario. Pero tenga presente que para buscar ayuda para su niño o niña usted no necesita estar completamente seguro(a) de que el abuso ocurrió o qué forma tomó.

Disfrazado

La revelación disfrazada es cuando un niño o niña dice algo como “Conozco a alguien que tiene un problema de toques” o “¿Qué ocurre si una niña le dice a su mamá que alguien tocó las partes privadas de su cuerpo? ¿Su mamá la creería?”. Anime a su niño o niña a decirle qué sabe sobre el “otro niño o niña”. En muchos casos su niño podría, acabar por decirle quién es el “otro niño”.

Muchos niños se dan cuenta de las consecuencias negativas que podría tener el hecho de revelar la situación. Con frecuencia el abusador usa como amenaza estas consecuencias para obligar al niño a guardar silencio. Dígale a su niño o niña que usted quiere ayudarlo, que no se enojará y que es seguro decirlo.

Responder a la revelación del abuso

Si su niño o niña le revela un caso de abuso, permanezca calmado. No sienta pánico ni exprese un sentimiento de choque. Controlando sus sentimientos, usted puede evitar asustar a su niño o niña o evitar que se sienta culpable o avergonzado

Sea ecuánime y trate de ser objetivo. Anime a su niño o niña a que se abra repitiendo lo que le dijo a usted y luego diciendo “Cuéntame más” y “¿Qué ocurrió luego?”. Evite preguntas que sugieran que ocurrió algo, como “¿El abuelo tocó las partes privadas de tu cuerpo?”. También es importante no presionar a su niño o niña para que hable. Si se le presiona, puede sentirse demasiado ansioso para hablar o puede negar el abuso.

Intente ser tan cariñoso y comprensivo como pueda y evite expresar ira o culpa. Por ejemplo, preguntas como “¿Por qué no me lo dijiste?” no son útiles en estas situaciones.

Tranquilice a su niño o niña y déjele claro que usted le cree. Muy pocas veces los niños mienten sobre el abuso. Estos son otros mensajes que usted puede expresar:

  • Hiciste lo correcto. Me alegro de que me lo hayas dicho
  • Fuiste muy valiente al decírmelo. Estoy orgulloso(a) de ti
  • Tú no tuviste la culpa. No hiciste nada malo
  • Estarás bien.

Recuerde que los niños pequeños con frecuencia no son conscientes de detalles específicos o se confunden acerca de ellos, como en el caso de número, días, horas u otra información similar. Esto no significa que no estén diciendo la verdad sobre lo que ocurrió. Si se insiste en preguntarles detalles específicos pueden comenzar a negar el abuso. Por eso, cuando un niño le habla sobre un abuso, escuche, pero no insista en detalles y respuestas precisas. Es mejor dejar que una persona capacitada, como un trabajador de una agencia de protección infantil, hable con su niño o niña.

Después

Dígale a su niño o niña qué van a hacer. Dígale que hará todo lo que pueda para protegerlo y apoyarlo. Dígale que no lo dejará solo con el agresor nunca más. Dígale que hablará con personas que pueden ayudar. Con un niño mayor, usted puede mencionar específicamente que hablará con la agencia local de protección infantil o con la policía. Esto ayudará a preparar al niño para hablar con los agentes sobre el abuso.

Luego, actúe. Reporte el abuso y busque ayuda y recursos apropiados para usted y para su niño o niña.

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